Sucio cartel roto:
"Rebélate" -primero la R y
empujando a las demás
con sus brazos infinitos,
es una dulce cascada.
Hoy sólo veo
Cuchillos en la mano,
un guante doméstico
lejano tiempo de verborrea.
Lo pintaron ahí tu rostro.
Ahí nomás. ¿cuál iba a ser?
Lo pintaron, como se pinta
Celia, cuando Manuel llega.
Como se pintaba el lienzo
rugoso de la tarde;
antes, mucho antes,
cuando había estaciones.
Antes, mucho antes
como se pintó el cielo
en tus ojos, para siempre.
El cielo todo,
la vieja intemperie,
y no sólo una porción.
El mismo cielo que hoy
se apiado de tus versos,
o los míos;
de todo verso que se atreva
a pensar lo pensado.
"Rebélate" -sucio cartel roto,
testigo y testimonio,
símbolo perdido,
abandonada señal:
Ya sólo una palabra.
¡No! ya sólo
un sonido, un mero sonido
de la sátira pública.
¿Pintarías -si volvieras-
este sol de nuevo?
¿creerías en la mano
firme y certera del pintor
que todo lo puede,
más allá de ésta y aquella
piedra, más acá de su vida?
Cuántas cosas che, te preguntaría
hoy, y ayer te pregunté.
Tal vez mañana
no podré sentarme frente a el
mismo cartel sucio y roto,
sin ganas de vomitar anticuarios
e himnos indolentes,
y escuchar el silencio profundo
de tu silencio eterno, en un cartel,
convertido en juguete.
Nuk ka komente:
Posto një koment